La empatía depende del primer año de vida

Laughing Baby Playing With Mother

 

Allan Schore, profesor de psiquiatría e investigador en neurocencia, es todo un referente internacional en desarrollo temprano del cerebro. Sus estudios sobre salud mental infantil insisten en la importancia del apego entre madre y bebé. Es rotundo: “la relación de apego entre la madre y el hijo moldea el lado derecho del cerebro”.

La neurociencia ha descubierto que el desarrollo temprano, tanto durante el embarazo como después del nacimiento, tiene efectos en lo que sucede después, en términos de bienestar emocional y también en lo que se refiere al desarrollo de desórdenes psiquiátricos.

Durante el primer año de vida toda la comunicación es emocional. El lado izquierdo del cerebro, que es el que desarrolla el habla, no entra en funcionamiento hasta el segundo año de vida. En cambio, todo lo vinculado al apego, al lado derecho del cerebro, se desarrolla durante el primer año.

En el hemisferio derecho cerebral está la habilidad de entender el estado emocional y las motivaciones de otra persona: la empatía. La comunicación no verbal entre madre y bebé, de cerebro derecho a cerebro derecho, moldea su desarrollo. El apego materno no depende tanto de lo que se hace, sino de cómo es la madre con su hijo. Para enseñarle empatía, basta con estar disponible emocionalmente y saber que el bebé es la máxima prioridad. Esa capacidad materna de calmar al bebé regula sus emociones al responder a sus demandas, y cambia su conducta porque le transmite seguridad.

Que el primer apego sea con la madre no significa que el padre no sea importante. En el crecimiento del cerebro del bebé influyen ambas relaciones. Él tendrá un vínculo más enérgico a partir del segundo año, y será un gran maestro para explorar el mundo.

Cuando el apego materno no existe, hay consecuencias. Está en juego la capacidad del lado derecho del cerebro para regular el estrés. Si no estamos disponibles emocionalmente para el bebé, si hay negligencias o abusos, el niño quedará predispuesto a sufrir falta de empatía y desórdenes psicológicos.

 

Las imágenes de este post han sido compradas en el banco de imágenes Bigstockphoto.

 

Opina

*