Lactancia materna contra tumores

Los componentes de la leche materna aumentan la protección del bebé ante la formación de tumores y destruyen hasta 40 tipos distintos de células cancerígenas, según varios estudios que se presentarán en el XII Simposio Internacional de Lactancia Materna que se celebrará en Florencia (Italia).

Según los organizadores del encuentro, además de los numerosos beneficios que aporta la leche materna al crecimiento y desarrollo del bebé, también cuenta con un importante potencial en la prevención de distintos tipos de cáncer, incluyendo tumores cerebrales y de piel.

También es beneficioso para las madres, ya que la lactancia reduce el cáncer de mama hasta en un 30%, así como los cánceres de colon y vejiga. De hecho, la leche humana se presenta como un posible tratamiento del cáncer en adultos. El principal exponente de esta investigación se encuentra en la Universidad de Lund, en Suecia, por lo que la doctora Catharina Svanborg, responsable del departamento de Microbiología, Inmunología y Glicobiología del Institute of Laboratory Medicine de este centro, explicará los últimos avances logrados en este campo en la conferencia que impartirá en el simposio, promovido por Medela.

El equipo de la doctora Svanborg descubrió el mecanismo por el cual la leche humana combate las células tumorales, una función de la que se encarga una proteína componente de la leche, la lactoalbúmina. Su unión con un ácido graso conforma un complejo denominado Hamlet (lactoalbúmina alfa humana letal para células tumorales) que induce la muerte de las células tumorales, respetando a las células sanas, un factor esencial para la prevención en los lactantes y para el futuro desarrollo de tratamientos.

Una de las zonas donde más se ha testado la efectividad de este complejo como tratamiento antitumoral ha sido en la vejiga. Los ensayos realizados con pacientes con cáncer han evidenciado la reducción de los tumores en tiempos muy cortos. En cuanto al cáncer de colon, se ha comprobado en laboratorio con ratones que los tumores reducen su tamaño una media del 60%, aumentando la esperanza de vida de los animales en 40 puntos conceptuales.